El efecto Francisco

| agosto 27, 2016

Para Lupita y Alfredo

El Papa Francisco, a quien parece que los “Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo” posee unos rasgos personales que algunos han descrito como de: “austeridad, humildad, simplicidad, silenciosa y permanente opción por los pobres, cercanía hacia los olvidados y capacidad de diálogo con todos los ámbitos de la sociedad”[1]. Esto le permite gestos como el dar una entrevista a una revista parroquial de una “villa miseria” en Argentina, esos cinturones de miseria que abundan no sólo en Buenos Aires sino en torno a muchas grandes ciudades del mundo entero. Dijó, en enero de 2015 Francisco en dicha entrevista: “Cuando hablo de periferia hablo de límites. Normalmente nosotros nos movemos en espacios que de alguna manera controlamos. Ése es el centro. Pero a medida que vamos saliendo del centro vamos descubriendo más cosas. Y cuando miramos el centro desde esas nuevas cosas que descubrimos desde esa periferia, vemos que la realidad es distinta. (…) La realidad se ve mejor desde la periferia que desde el centro. También la realidad de una persona, de las periferias existenciales e incluso la realidad del pensamiento”[2].
Este lenguaje sencillo y directo de Francisco no carece de profundidad teológica y filosófica, aunque raramente cita las fuentes que han ido forjando su pensamiento, ese lenguaje llega al corazón y despierta sentimientos y emociones profundas, pero no es meramente emotivo. Esto hace que suscite incluso controversias a todos los niveles: desde el fiel que llega a la parroquia pidiendo una serie de excepciones que el párroco no puede hacer, hasta el debate a nivel de filósofos investigadores y docentes de reconocidas instituciones académicas. Tal es el caso del texto del Dr. Rodrigo Guerra López, queretano de adopción (docente, fundador y ex Director del Centro de Investigación Social Avanzada), publicado en L’Osservatore Romano, el diario del Papa, el día 23 de julio del presente 2016 en su edición cotidiana. Dicha publicación, en italiano, lleva por título “Fedeltà creativa. Dalla riflessione di Karol Wojtyła all’esortazione «Amoris laetitia»”. A dicha publicación responde el polaco Jaroslaw Merecki, profesor en la Universidad Católica de Lublin y en el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, situado en Roma. Merecki cuestiona a Guerra de hacer una lectura “evolutiva” del documento del Papa “Amoris laetitia”. El debate lo recoge un diario Italiano[3].
Son muchos los efectos de las palabras del Papa, pero uno lo quiere él expresamente y lo ha repetido constantemente: hacernos salir de nosotros mismos, a nivel personal y como Iglesia, para ir al encuentro del otro llenos de misericordia, ir a las periferias geográficas y existenciales, también a través del diálogo y el debate sano. En respuesta a la invitación a recibir la misericordia, debería estar una actitud de conversión a Dios, no el pretender justificar nuestras propias posturas o incluso nuestros propios errores; alguien me decía: “padre, el Papa tanto que nos invita a acercarnos a la Iglesia y los curas no nos dejan”. Le respondí a esta persona: “el Papa a nadie a dado permiso de pecar, ni ha cambiado la doctrina de la Iglesia”; es decir, la invitación a descubrir la misericordia de Dios en nuestra vida, supone una respuesta de conversión.
Es decir, como afirma el Papa, “las tensiones —tanto las que construyen como las que disgregan— se verifican entre múltiples polos culturales, religiosos y políticos”. La multipolaridad comporta “el desafío de una armonía constructiva, libre de hegemonías”. Como dijo Francisco, recen por mí.
Pbro. Filiberto Cruz Reyes
[1] Marcelo Cáceres, A., Jorge Mario Bergoglio: Claves de su pensamiento social antes de ser elegido pontífice, en Moralia, 138/139 (2013), p. 118. Citado por Torralba, F; en La revolución de la ternura. El verdadero rostro del Papa Francisco. Lleida 2014, p. 9.
[2] http://villasweb.org/2015/11/09/febrero-la-villa-entrevista-al-papa/.
[3] http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351351?sp=y.

Tags: ,

Category: Destacados, Mensaje del párroco

About the Author ()

Comments are closed.